Imagen país

No existe duda que el rescate de los treinta y tres mineros que permanecieron atrapados en la mina San José tiene y tendrá repercusión en la visión que el país refleja en la opinión pública mundial. Esta imagen es objetiva e instantánea, lo que no obsta al estudio más detallado de quienes la perciben, y que con interés relativo y variable apreciarán la información disponible en todos aquellos aspectos vinculados a su particular escrutinio y que en una u otra forma acusan rasgos determinados por el historial socio económico, político y cultural que le sirven de referente.

El incremento o deterioro de la marca país no es ajeno a las contingencias de maniobra y al éxito o fracaso de las mismas en el establecimiento de los hechos y actores que la determinan, por lo que el manejo de los medios de comunicación a su respecto  debe limitar en lo prudente. Los excesos y sobre exposición provocan cansancio y agotamiento de la receptividad de los destinatarios de los mensajes, o bien distrae la atención hacia un debate de adjetivos sobre conveniencia y oportunidad, como está ocurriendo.

 La marca país es un bien intangible delicado, volátil y veleidoso, por lo que su administración exige tener en cuenta estas características o arriesgar los resultados del elefante en la cristalería.

No entraremos en el comentario puntual y  -por ahora-  nos limitaremos a mostrar algunas señales: Angela Merckel en entrevista con el Sr. Presidente Piñera, deslizó un comentario por el que pidió disculpa (sin detractarse) que nos trae a la memoria el “¡porqué no te callas” que el Rey Juan Carlos recomendó a Hugo Chávez . El minero triatleta Edison Peña señaló: “ no somos héroes; hemos sobrevivido a una tragedia que debió haberse evitado”… En el ranking mundial de desigualdad, índice Gini de PNUD Chile ocupa el noveno lugar. En CNN se destaca que la dirección televisiva de treinta y una horas del rescate, la llevó a efecto un profesional (Reinaldo Sepúlveda) con cargo a La Moneda. Las lágrimas de utilería con las que el hermano de Presidente confrontó la aridez del desierto…etc.

Es legítimo que el país celebre con alegría el rescate de los treinta y tres y es lógico que una hazaña de las características que hemos conocido valore la imagen del país, pero ni el país ni los mineros merecen desbordes propios de barras bravas o un bullicio chabacano y repetitivo pretextando homenaje. Si los sordos comienzan a dar gracias por su discapacidad auditiva, algo está pasando que no cuadra…SIN SORDINA.

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